Sara Montiel

MarÃa Antonia Abad Fernández (Campo de Criptana, Ciudad Real, España, 10 de marzo de 1928), conocida como Sara Montiel, es una actriz de cine y cantante española y nacionalizada mexicana.
Sara Montiel nació en el seno de una familia manchega humilde subsistiendo por medio de la agricultura, ya que su padre era campesino. Desde muy pequeña MarÃa Antonia destacó por su belleza y sus dotes artÃsticas, las cuales impresionaron a Don Vicente Casanova, un influyente productor (uno de los dueños de CIFESA) y agente de publicidad que la vio y la oyó cantar durante una procesión de Semana Santa de Orihuela, Alicante. Don Vicente procuró que la joven recibiera un entrenamiento básico en declamación y canto.
Su primera pelÃcula fue Te quiero para mà apareciendo como actriz secundaria en el reparto haciendo de MarÃa Alejandra, pero fue a partir de Empezó en boda dónde usarÃa el nombre artÃstico de Sara Montiel.
Su primer papel de importancia fue en Locura de amor, a la que siguieron La mies es mucha, Pequeñeces y El capitán veneno. Su gran belleza y talento le permitirÃa lograr grandes éxitos, pero el cine español de la época se quedaba pequeño para una estrella como Sara Montiel, que desarrolló su ambición hacia el extranjero y concretamente a México y a EE. UU., donde llegó a trabajar en Hollywood.
Gracias al éxito de la pelÃcula Locura de amor, Sara Montiel llamó la atención a la industria de habla hispana más importante del mundo, el México del Cine de Oro y pronto se convertirÃa en una de las estrellas del momento, junto con MarÃa Félix, Miroslava y Katy Jurado. También trabajará con los grandes actores de la época: AgustÃn Lara, Arturo de Córdova, Pedro Infante…. Filmará más de una decena de producciones destacando: “Cárcel de mujeres” “Piel canela”, “Furia salvaje” y “Se solicitan modelos” entre otras.
Debido a su belleza y su talento pronto llamará la atención de la industria estadounidense, necesitada de estrellas hispanas en la lÃnea de Rita Hayworth. Interpretaciones como “Cárcel de mujeres” y “Piel canela” le abrirán las puertas para entrar en Hollywood en 1954 como una nueva Gilda.
Su primera interpretación será de la mano nada más y nada menos que del mÃtico Gary Cooper en “Veracruz” de Robert Aldrich, junto a intérpretes tan importantes de la época como Burt Lancaster, Denise Darcel y un joven Charles Bronson. Logra Ãndices de popularidad que jamás habÃa tenido una artista española. A esta pelÃcula le sigue Serenade junto a Joan Fontaine, el tenor Mario Lanza y Vincent Price. En este rodaje conocerá al que será su primer marido, Anthony Mann, director de la cinta. Por último, rueda Yuma (también llamada Run of the arrow), junto a Rod Steiger (que volverá a ser popular en su vejez por su papel de malo en El especialista de Sylvester Stallone y Sharon Stone).
Sara Montiel (conocida como Sarita Montiel) tuvo su lugar asentado en Hollywood; mantuvo cierta amistad con personalidades tan relevantes del cine internacional como Marlon Brando, James Dean o la hija de Alfred Hitchcock. Una fotografÃa que le hicieron con Dean, es la última que se conoce del mÃtico actor; con ella se anunció en los periódicos la muerte de James Dean en accidente de tráfico en todo el mundo.
Aunque tenÃa proyectos para realizar otras pelÃculas como The American o Burning Hills, uno de ellos junto a Paul Newman… el destino le deparó otro rumbo a su carrera y desde entónces espació sus colaboraciones en Hollywood.
Tras unas vacaciones, rodó en España una pelÃcula de bajo presupuesto bajo las ordenes de Juan de Orduña, que realizó más por amistad y gratitud que por dinero: “El último cuplé”. No obstante la pelÃcula fue un éxito de taquilla inmenso y hará de la Montiel una de las artistas más taquilleras del mundo. Por consiguiente firmará un contrato multimillonario para realizar pelÃculas de producciones europeas (hispano-francesas-italianas) que la convertirán en la actriz de habla hispana mejor pagada de la década.
Al “Último Cuplé” le siguieron “La Violetera”, “Carmen la de Ronda”, “Mi último tango”, “Pecado de Amor”, “La bella Lola”, “La dama de Beirut”, “La reina del Chantecler”, “Noches de Casablanca”, “La mujer perdida”, “Varietés” y “Cinco almohadas para una noche”.
Como cantante ha cosechado importantes éxitos en su carrera, sobre todo al volver a poner de moda el cuplé con su insinuante forma de cantar. Su personal estilo es inconfundible; boleros como “Contigo aprendÔ o “Bésame mucho” dieron la vuelta al mundo con su voz. Pero sin duda la canción con la cual será siempre identificada es “Fumando espero”, con la que Sara Montiel hizo que el fumar, hoy mal vista adicción, se considerara entonces algo elegante.
Su última pelÃcula, “Cinco almohadas para una noche”, no consigió el éxito de las anteriores. El cine español vivÃa la época del destape. Sara Montiel decidió entonces apartarse de ese tipo de cine y se entregó por entero al teatro, como ya hicieran otras grandes estrellas. Espectáculos musicales como “Doña Sara de la Mancha”, demostraban la increÃble capacidad para enamorar al público, esta vez desde un escenario, con lo que el público podÃa ver a la diva en directo. “SaritÃsima” o “SaritÃzate” son dos ejemplos de los muchos espectáculos teatrales que Sara Montiel presentó con éxito.
En televisión protagonizó dos programas; “Sara y punto”, realizado por Eduardo Stern y “Ven al paralelo” con el cual estuvo dos temporadas, siendo por entonces la indiscutible reina del espectáculo barcelonà y de “La 2″.
Gran conocedora del amor, ha vivido importantes relaciones, además de varios matrimonios.
Los tres que la consiguieron llevar al altar fueron por este orden; Anthony Mann, el director de cine norteamericano con quién se casó en 1957 en Hollywood (primero en artÃculo mortis, por consejo de la hija del director y una vez restablecido de su enfermedad, en matrimonio civil, convirtiéndose en su primer marido). Sara habÃa conocido a Mann en el rodaje de la pelÃcula “Dos pasiones y un amor” (Serenade) en la que trabajó junto a Mario Lanza y Joan Fontaine. El divorcio advino en 1963.
Su segundo marido fue el industrial Vicente RamÃrez Olalla, a quién Sara llamaba cariñosamente “Chente.” Se casaron ante un reducido grupo de invitados en la Iglesia de Montserrat, en Roma, oficiando la ceremonia el abad mitrado del Valle de los Caidos, Fray Justo Pérez de Urbel. Con todo, el sonado matrimonio apenas duró dos meses.
El hombre de su vida fue el empresario y periodista mallorquÃn Pepe Tous, con quién contrajo matrimonio después de diez años de relaciones. Juntos adoptaron a los dos hijos de la popular artista, Thais y Zeus. Pepe Tous murió y dejó a Sara sola y al cargo de sus dos hijos.
Otros hombres importantes en la vida de Sara Montiel, han sido: Ernest Hemingway, quién enseñó a Sara a fumar habanos. James Dean, con quién dicen que vivió un romance de pelÃcula, incluso estuvo a punto de viajar con el malogrado actor, el dÃa que este tuvo el fatÃdico accidente que le costó la vida.
León Felipe, para el importante escritor y poeta español, Sara fue su musa y su mayor inspiración “La Mancha en tÃ, mujer, y en mi corazón el dardo”. Palabras que el insigne poeta dedicó a su admirada Sara a quien en una ocasión llegó a decir: “Eres demasiado bella para el cine, lo tuyo es el teatro”.
Con Gary Cooper, Sara vivió uno de sus más sonados romances. Se conocieron durante el rodaje de “Veracruz” y entre ellos se produjeron anécdotas muy curiosas: la primera vez que Sara hizo el amor con él, se debió a una equivocación de la actriz, pues Sara apenas sabia leer y escribir y mucho menos en inglés y se aprendió el guión de la pelÃcula fonéticamente; una de las frases que el personaje de Sara tenÃa que decirle al de Cooper era “¿Quieres luchar (en inglés, fight) conmigo y con los mios por mi pueblo?”, se equivocó y acertó a decirle “¿Quieres hacer el amor (en inglés, quizá otro verbo que empieza con f…) conmigo?”, a lo que Cooper, respondió con un sonoro “Yes!” Sara recuerda cuando abrazada al actor americano le susurraba cantando “Because of you”. Hasta el final de la vida de Cooper, se mantuvo la amistad y en la última visita que el mito de Hollywood realizó a España, estando ya muy enfermo, al bajarse del avión lo primero que pregunto fue: ¿Dondé está “my Montielita”?.
Miguel Mihura, fue aparte de un hombre y un amor importante en la vida de Sara, su Pigmalión. Sara llegó a pedirle matrimonio a Mihura, pero a pesar de publicarse las amonestaciones no llegaron a casarse.
Indalecio Prieto, un polÃtico de izquierdas a quién Sara conoció cuando él estaba en el exilio, fue una relación corta pero de la cual Sara ha guardado un gran recuerdo.
Maurice Ronet, para Sara compañero y amante, trabajó con ella en “Carmen la de Ronda”, “Mi último tango” y “Noches de Casablanca”, viviendo un apasionado idilio que traspasó la pantalla.
Con Giancarlo del Duca, trabajó en “La mujer perdida” y “La dama de Beirut”, y vivieron un romance que él decidió cortar. Cuando Pepe Tous murió, apareció de nuevo en su vida y el romance volvió de nuevo, pero “Gianca” como ella lo llamaba, engañó a Sara y a pesar de hablarse de boda entre ambos, decidió cortar con él definitivamente.
Su último y muy controvertido matrimonio civil fue con el joven cubano Tony Hernández. La pareja rompió a los pocos meses.
Fuertes rumores señalan que la actriz no nació en 1928, sino en 1923, por lo que tendrÃa 85 años. (Afirmado por vecinos propios de la localidad de Campo de Criptana)


