Candelario Macedo
(Candelario FrÃas Arechiga). Nació el 13 de Octubre de 1952, en Tepic, Nayarit. Hijo de Cirilo FrÃas Covarrubias y Asunción Aréchiga Macedo. Tomó el segundo apellido de su madre para su nombre artÃstico. A los dos meses de edad, sus padres lo llevaron a vivir a Autlán, Nay. A los once años de edad, lo envÃan al Internado Granada, en León, Gto., donde expresa que pasó tres felices años. Era un internado seminarista, de la orden de los Juanicos, por San Juan de Dios.
Después estuvo en Guadalajara, de 1969 a 1973. En la ciudad de México, de 1973 a 1982. En Chihuahua, Chih., un año, y actualmente, en Cd. Cuauhtémoc, Chih., a partir de 1983. Estudió primaria, secundaria y preparatoria, en Guadalajara; y casi un año en la Escuela de Música de la Universidad Autónoma de Guadalajara.
Su carrera como compositor, la inició de manera profesional, el jueves 22 de Marzo de 1973. Su primera obra fue “Sin temores”, que compuso cuando contaba con quince años de edad. Esta canción no se ha grabado aún.
Se desempeñó como auxiliar de oficina; recepcionista en el Hotel del Carmen, en Guadalajara. Promotor musical, en la Editora Grever International.
Ha sido muy aficionado al deporte, principalmente al fútbol; juega de media cancha para arriba. Considera que su juego es creativo, no de contención. Se auto define: “De carácter fuerte y reservado. Honesto consigo mismo, leal con sus amigos. Soñador e idealista (como buen nacido bajo el signo de Libra), con más defectos que virtudes”.
Disfruta el éxito de sus amigos, por todo lo que ello significa y representa, pero se vuelve un fastidio para su espÃritu, cuando el éxito los vuelve egocéntricos o excesivamente vanidosos. No envidia a nadie, porque conoce sus limitaciones. Cree y confÃa mucho en Dios.
Le gusta viajar, nadar y disfruta el contacto con la naturaleza. Goza del buen cine, la televisión, de un buen juego de dominó y escuchar música; en este aspecto, aunque le agrada todo género, tiene preferencia por las canciones de Alberto Cortéz y por la música pop.
Su obra que le ha dado mayores satisfacciones es “Soy yo”, porque lo consolidó como autor, internacionalizó al grupo Los Yonic’s y tuvo una importante aceptación del público en México, y en particular el del D.F., al que considera de los más exigentes de América Latina.
Algunas obras las ha compuesto en coautorÃa con Luis Guerrero, quien puso música a “Vale más”, que fue grabada por Los Potros. Con J. L. Belmar, quien escribió la letra de “Dos rosas”, grabada por Humberto Herrera.
Sus canciones y su obra han sido objeto de reconocimientos; por ejemplo, en Radio Centro, en la serie, Cita con la Inspiración, le dedicaron quince programas de una hora de duración.
En 1981, participó en el Tercer Festival Ranchero, con la canción “Perdóname si lloro”, interpretada por Julia Palma, quien resultó la Revelación Femenina de dicho Festival.
Fue finalista en el Festival OTI 1982, con “Siempre habrá golondrinas”, con la participación de Sola (Q.E.P.D.). Y en el mismo festival, con “Y hablando de nostalgia”, con Prisma.
Narra una anécdota que refiere sus inicios como compositor profesional. En el Hospital del Carmen, en Guadalajara, trabajaba como recepcionista en el turno de la noche. La mayorÃa del personal conocÃa su gusto por escribir canciones, y l alentaban para que fuera en busca de una oportunidad, para que sus obras se grabaran.
Una noche, cuando estaba a punto de romper una de sus canciones, que no le habÃa gustado mucho, paso por ahà la Madre Frida, que terminaba su ronda. Al darse cuenta de su intención, le dijo, “Tonto, ¿Cómo sabes si esta canción no es la que te va a abrir las puertas del medio artÃstico?” Tomó la hoja y la leyó, lo miró y añadió con dulzura “ésta va a ser, ya lo verás”.
No se equivocó, ya que tres meses después, el jueves 22 de Marzo de 1973, tuvo la fortuna de estar presente en la grabación profesional de “Cuando todos te olviden”, con la Rondalla de Saltillo.
Comenta que da gracias a Dios por haberlo ayudado a encontrar su verdadera vocación, y que habiendo tantos y tan buenos compositores en el mundo, le haya permitido a él, también conocer el sabor del éxito.
Le satisface mucho que la gente se identifique con lo que escribe, que cante sus canciones y las convierta en parte de su sentir, ya que cuando alguien se acerca y le dice “Parece que esta canción la escribiste para mÔ, es muy gratificante; y recuerda que “no sólo de pan vive el hombre”.
Fuente: Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM)


